Sanación Espiritual

Recordemos que es el alma la que enferma. Ella manifiesta la enfermedad a través de síntomas físicos, emocionales, mentales o espirituales que llevan al consultante a un estado de desequilibrio total, manifestando diferentes y variadas dolencias.

En una sesión  de Sanación Espiritual se canaliza energía de diferentes cualidades e intensidades, siendo esta misma energía intencionada la encargada de sanar al consultante.
También es de suma importancia la intención del terapeuta. Es él/ella quien durante el encuentro de sanación pone de manifiesto al servicio los dones adquiridos, haciendo de la sesión un momento intenso, mágico y de pura transformación.